hipotecas baratas

Amortizamos las hipotecas baratas o ahorramos

En el presente escenario de tipos bajos, amortizar para ahorrar no es la opción más idónea. No obstante, nuestras preferencias y nuestro perfil económico puede decantarnos a la resolución final. Veamos qué es más aconsejable en diferentes supuestos:

* Poseemos pocos conocimientos financieros y lo único que deseamos es terminar de pagar el préstamo. En un caso así, el problema tiene simple solución: lo que nos resulta de interés es realizar una amortización parcial de las hipotecas baratas para reducir dentro de lo posible el capital pendiente.

* Nos interesa rentabilizar los ingresos extra, más no deseamos correr mucho peligro. En un caso así, es más difícil saber si sale más a cuenta adelantar la hipoteca o bien invertir. Lo recomendable, es contratar un depósito o bien una cuenta de ahorro que tenga un interés superior al del préstamo, mas es bastante difícil hallar un producto de estas peculiaridades, en tanto que sus tipos se ubican en la actualidad alrededor del 0 por ciento.

* No precisamos en la actualidad ese dinero y no nos importa aceptar un peligro alto. En esta situación, podemos invertir en otros productos como fondos, bonos, acciones, divisas… Eso sí, debemos tener muy presente que podríamos perder los ahorros aportados.
Estas opciones vamos a tenerlas en consideración, si firmamos la hipoteca después de Enero de dos mil trece. Y es que si lo hicimos antes, vamos a poder desgravarnos la inversión que hagamos en nuestra residencia habitual, consiguiendo mayor rentabilidad gracias al reembolso adelantado que con cualquier inversión, como vamos a explicar ahora, con lo que no cabe preguntarse si es mejor amortizar la hipoteca o bien ahorrar.

Si puedo desgravar, ¿es mejor rembolsar que invertir?
Sí, sin duda. Los que contrataron su hipoteca ya antes del año dos mil trece, pueden aprovecharse de la deducción por inversión en la residencia habitual, para desgravarse el capital rembolsado adelantadamente. Concretamente, se puede inferir un quince por ciento de lo abonado al año por el préstamo, si bien la base máxima de cotización es de nueve mil cuarenta euros (diez mil ochenta si la hipoteca tiene dos titulares que hacen la declaración separadamente).

Por tanto, gracias a esos incentivos fiscales, podemos llegar a ahorrar mil trescientos cincuenta y seis euros (o bien dos mil setecientos doce euros si el préstamo tiene dos titulares). En estos casos, además de esto, podemos amortizar solamente el máximo tolerado para efectuar la desgravación y también invertir el dinero sobrante en un depósito o bien en una cuenta de ahorro, para conseguir todavía más rentabilidad.
Para conocer con más detalle exactamente en qué consiste esta deducción, podemos descargar de forma completamente gratis la Guía de la declaración de la renta dos mil diecisiete – dos mil dieciocho, una herramienta gratis elaborada por especialistas.

Deseo amortizar para ahorrar; ¿de qué manera lo hago?
Así, si deseamos quitarnos nuestras deudas lo antes posible no hay duda entre adelantar parte de la hipoteca o bien invertir: lo idóneo es el reembolso adelantado. Ahora bien, lo más conveniente es mantener la cuota y acortar el plazo, de forma que devolvamos la hipoteca antes y paguemos menos intereses.

Además de esto, es esencial que verifiquemos si tenemos comisión por amortización o bien por desistimiento total. En caso de que la tengamos y que nuestra hipoteca no sea de hace muchos años, la penalización va a estar limitada al 0,5 por ciento del capital rembolsado, si hacemos la operación en los cinco primeros años de la hipoteca o bien del 0,25 por ciento si lo hacemos después. Si el contrato es viejo vamos a deber comprobarlo bien, para saber a cuánto asciende. En todo caso, ya antes de hacer la amortización hay que cerciorarse de que el ahorro supere a la penalización.

Fuente: www.fercogestion.com/es/simulador-hipoteca